domingo, 3 de diciembre de 2017

LUNA

Y mientras mis insistentes pensamientos me retuercen y me exprimen la vida, una majestuosa luna enfrente de mí, grande, luminosa, lumbrera del cielo, me hace partícipe de su mágico espectáculo nocturno. Luna llena, plena, clara que viene a mostrarse como maravilla de la naturaleza, que me invita a perderme en su reflejo, que atrapa mi mirada y la enseña a diluirse en su luz, que incita a mi imaginación a entregarse a su magia distrayéndome por un momento de mi ser para hacer que me adentre en su poderoso misterio, superluna de este tres de diciembre se me antoja como un capricho de la naturaleza, entonces, gracias a ella conecto, y sin darme cuenta le hablo, mas bien hago una petición e invoco al universo un pedacito de su belleza, un poquito de su serena condición natural, que el poderío que desprende su magistral presencia rompiendo la oscuridad de la noche y subyugando a todo aquel que la ve, así también ese mismo poderío rompa y subyugue mis letanías personales y convierta mis anhelos en realidad. Al final, la superluna enfrente de mí ha desvanecido con su luz aquellos pensamientos que me consumían. Bendito capricho de la naturaleza.



sábado, 25 de noviembre de 2017

EL DINOSAURIO

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí, así que el famélico hombre se levantó y en un nuevo intento por espantar al enorme vertebrado volador hizo toda clase de ruidos y señas. El animal que permanecía impasible ante los desmanes de aquel ser, no sólo no se movía sino que además no dejaba de mirarle con sus grandes ojos bonachones. Cansado de gesticular, el hombre volvió a su lecho de enfermo no sin antes echarle al dinosaurio unas migajas de pan que le habían sobrado de la cena. El dinosaurio tenía una cabeza muy grande, extenso cuello, una cola fuerte y robusta, patas traseras con afiladas garras, unos trece metros de altura aproximadamente y unas largas alas que semiextendidas yacían sobre el piso. El atormentado hombre se acostó y cerró sus ojos sin dejar de murmurar que nunca lograría ahuyentar a ese misterioso animal, además, no podía entender como semejante dinosaurio de color verde grisáceo había logrado entrar en su habitación.

sábado, 11 de noviembre de 2017

HALLOWEEN

Aquel era el mejor plan que habíamos ideado nunca.  Mi hermano y yo éramos unos críos de siete y ocho años de edad respectivamente.  Nos chiflaba la fiesta de Halloween y no veíamos la hora de poner en marcha nuestra gran idea. Habíamos pasado un año entero abocados en el cuidado y cría de nuestras preciadas arañas que protegíamos con mucho celo para que no fueran descubiertas principalmente por nuestros padres. En un oculto rincón del patio de casa y en el hueco del tronco de un gran árbol tenían su hogar nuestras arácnidas amigas; nos habíamos ocupado mi hermano Pedro y yo de acondicionar el lugar para que no solo estuvieran cómodas sino para que también permanecieran ocultas en su  morada. Nuestra preferida era una grande de color negro que tejía sin parar. Llegó el día y preparamos todo el salón de casa con la mas original decoración jamás vista, colocamos las arañas por los rincones y enseguida comenzaron a aparecer telas de araña por doquier. Cuando llegaron nuestros amigos del cole, alucinaron con el mágico ambiente que habíamos creado para nuestra celebración de Halloween. El momento culminante vino cuando nuestro compañero Matías cayó al piso  convulsionando y echando una espuma blanca por la boca. Una gran araña negra yacía sobre su cuello. Todos aplaudieron lo que creían era una gran puesta en escena creada para la fiesta.



































jueves, 26 de octubre de 2017

SUEÑO DEL 30 DE AGOSTO 2015.

La chica acudió a un evento y para ello, al parecer, tuvo que trasladarse. El sitio al que acudió estaba conformado por hermosos salones muy amplios con cortinas blancas y jardines llenos de flores. Había en él mucha gente que danzaba. Ella se asomó a un salón grande y vio a su conocido bailando o para ser mas exactos, dando instrucciones de baile a otro chico. Su conocido vestía una camisa blanca y una especie de pantalón-falda de una tela fina de color verde claro que brillaba. Él la vio o al menos sabía que ella estaba allí mirándolo, pero mantuvo la actitud del que no se ha percatado de la presencia de otra persona. Ella caminó hacia uno de los jardines y allí visualizó un ave grande que parecía una paloma echada en el piso, estaba echada de tal manera que no se veían ni su cabeza ni sus patas. Su plumaje de un blanco muy hermoso resaltaba y acaparaba su admiración.
Repentinamente la hermosa ave se transformó en su amigo S… y le dijo de forma cariñosa y alegre: -Soy yo, S...- y ella con entusiasmo, con una gran sonrisa y con seguridad le dijo: -Sé que eres tú S…, me alegra saludarte-. Su amigo S… le dijo: -Te traigo este regalo-, y le entregó a ella una tela o pergamino dorado. Ella lo recibió con mucho regocijo y le dijo que si, que sabía que ese regalo era para ella y le dio las gracias. Conversaron ella y S… algunas palabras que no logra recordar, como tampoco logra recordar el mensaje que estaba escrito en el pergamino. Acto seguido ella se dirigió hacia las afueras de uno de los salones de baile donde había otro jardín y allí estaba su conocido con otras personas, eran sus amigas que también les gustaba bailar, todos estaban vestidos de blanco. Ella los vio a cierta distancia y pensó para sí, él está con la gente que le gusta y donde él quiere estar. Ella decidió retirarse del lugar no sin antes darse cuenta de que él la miraba, y percibiendo que él quería acercarse a ella, hablarle y no podía hacerlo. Lo último que recuerda de su sueño es la mirada y la expresión del rostro de su conocido, eran la mirada y la expresión del que está prisionero. Su regalo (pergamino) lo llevaba en la mano.

Para ella este fue un sueño triste enmarcado en un ambiente de mucha belleza. Sin duda alguna amplios salones con níveas y transparentes cortinas, floridos jardines llenos de multicolores flores y un misterioso regalo otorgado por una querida persona, hacen que las sensaciones de este sorprendente sueño no se borren de su memoria. Es extraño que a pesar del tiempo transcurrido los colores y las texturas de las imágenes de su sueño permanezcan nítidas en su recuerdo, y por ello no puede dejar de percibir un ambiguo halo de premonición cuando las evoca.

Ella estampó su firma y cerró su diario sintiendo lo de siempre, que sus sueños siguen un camino propio que además de poseer el atributo de ser guías para su alma también se convierten en una fuente inagotable de inspiración para sus escritos.


lunes, 11 de septiembre de 2017

PEQUEÑOS FANTASMAS

El silencio fantasmal de aquel recinto hacía que contuviera mi respiración. No podía quitar mi mirada de aquellas pequeñas camas, quería percibir en  los desecados hilachos de las que alguna vez fueron sábanas, viejos aromas infantiles, pero un escalofriante miedo  recorría mi cuerpo al intentar imaginar aquellas vidas humanas evaporadas y convertidas en nada.
Ni ruido ni viento eran capaces de entrar por aquellas desnudas ventanas. Sobre cada camita una muñeca de plástico con cabello sintético simulaba la vida que aquella catástrofe le negó para siempre al infante que la ocupó, quería mi imaginación descubrir los sueños que alguna vez flotaron en sus cabeceras.

Ese silencio fantasmal me incitaba a ver, en aquellas muñecas y otros juguetes pequeños fantasmas, y se me antojaba que poseídos por un misterioso poder lo controlaban todo, inclusive los recuerdos. Escuché que algunas personas los habían colocado por toda la habitación para que no se olvidara a los niños que habían vivido allí. Llamó mi atención un pequeño piano, cerré los ojos, y desafiando aquel lúgubre silencio presioné una tecla, oí un si agudo sin fuerza. Me pareció aquel lastimero sonido el gemido de una de las tantas voces infantiles devastadas por aquella tragedia nuclear.